viernes, 26 de mayo de 2017

MEMORIA HISTORICA - PRAVIA


Sobrecoge el lugar. Una curva más de la sinuosa carretera que desde el pueblo de Agones te lleva a la aldea  de Escoredo. Una curva más pero una curva algo distinta. quizás distinta por el paisaje que desde ella permite contemplar  el hermoso valle boscoso que rodea a la comarca praviana. quizàs  porque en la continua ascensión procura un alivio al conductor del automóvil. Tal vez por ser lugar indicado  donde poder aparcar un camión de paseados sin levantar demasiadas sospechas de final de aquel trágico paseo. Una curva que tomé en incontables ocasiones para subir a o bajar de los hermosos pueblos de las aumedas o las autedas que separan los concejos de Pravia y Cudillero. Una carretera que guardó el silencio cómplice y atemorizado y que en alguna ocasión, alguien, al que tampoco le dabas demasiada atención, recordaba- mira, por aquí andan enterrados mi padre y mi tío.- y más silencio porque hablar de estas cosas en aquel tiempo , huir de la desgracia y desconocerla no provocaba tensiones. Era suficiente la paz de los cementerio. Yo me pregunto que habrán sentido durante todos estos largos años hijo y sobrino cada vez que de las infinitas veces han tenido que pasar por este lugar, cuantos gritos del silencio, cuantas lágrimas agotadas. Eran otras lágrimas las que, hace unos días pudimos contemplar por la televisión, recorrían las mejillas deJesús y de Angel. Pero esta vez lás lágrimas eran las de la emoción contenida durante muchos, demasiados años de silencio. Ayer estuve allí me hice una foto junto a la lápida que recuerda los luctuosos hechos que sucedieron del otro lado de la carretera, ni siquiera en la cuneta, en el monte donde aun permanecen las fosas abiertas como heridas que ya de una vez para siempre van a quedar cerradas. La foto no . ha salido bien, está borrosa. Seguro que el destino ha decidido que mi silencio no sea merecedor del recuerdo

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